vinos varietales y terroirs

Vinos de Terroir y vinos varietales: no todos los vinos son iguales

Claude Bourguignon, el prestigioso microbiólogo que ha transformado la viticultura de la Borgoña, ha propuesto una simple clasificación del vino. En su libro “Le sol, la terre et les champs: pour retrouver une agriculture saine” (“El sol, la tierra y los campos: para reencontrar una agricultura sana”) el vino es clasificado o bien como vino de terroir o como vino varietal.

En los vinos de terroir, debido a las características del suelo, normalmente pobre y poco profundo, un amplio sistema radicular explora grandes volúmenes de suelo y entra en contacto con la roca madre, desencadenando el prodigioso proceso milenario de formación del suelo a través del cual la vid extrae minerales y obtiene agua. En estos casos, la variedad es solo un vehículo para expresar el carácter del lugar, su adaptación al clima y la textura del suelo (su contenido de arena, limo y arcilla). Este último es el elemento principal para su selección. Así se construyeron las grandes denominaciones de vino del mundo, que omiten la variedad en sus etiquetas y son simplemente conocidas por su origen: Rioja en España, Barolo o Brunello di Montalcino en Italia, Borgoña, Chablis, Cote Rotie o Chateauneuf du pape en Francia. A nadie le preocupa que las variedades utilizadas sean Tempranillo, Nebbiolo, Sangiovese, Pinot Noir, Chardonnay, Syrah o Grenache, respectivamente. En estas circunstancias el vino adquiere una textura que deslumbra el paladar y notas minerales de difícil descripción, pero que provocan verdadera emoción. Los motivos de este comportamiento de la vid son todavía un misterio para la ciencia.
Viceversa, en los suelos profundos, con gran capacidad de retención de agua y abundancia de nutrientes, la vid no necesita más que un restringido sistema radicular para abastecer sus necesidades. El resultado es una expresión vegetativa abundante solo regulada por el manejo del agua. En estas situaciones, la variedad se vuelve preponderante y marca fuertemente al vino con sus compuestos típicos y texturas mas trabajosas al paladar, o bien demasiado pegajosas o bien demasiado flacas. Estos vinos se producen de la misma manera en cualquier lugar, y son el clima y la intervención humana los factores excluyentes en la determinación del carácter del vino.

Claude y Lydia Bourguignon visitaron nuestras propiedades en Enero de 2016. Luego de un intenso día de mediciones y la exploración detallada de nuestros subsuelos, nos dejaron con algunas ideas muy interesantes: los suelos calcáreos franco arenosos y ricos en gravas de Paraje Altamira en el Valle de Uco, formadas por el río Tunuyán a los pies de los Andes son verdaderos terroirs, ricos en rocas con diversos componentes minerales y no muy diferentes de los suelos que se pueden encontrar en Chateneuf du Papes, una de las regiones vitivinícolas más prestigiosas del mundo.

El manejo orgánico que hemos aplicado a estos suelos ha preservado su vitalidad, preservando hongos simbióticos que mejoran la capacidad de las raíces de explorar el suelo por agua y nutrientes (micorrizas).

La prensa está progresivamente descubriendo estos tesoros ocultos de la viticultura argentina. Nuestros vinos Chakana Estate Selection y Ayni son ejemplos de vinos minerales que reflejan estos revalorizados terroir argentinos.
La explosión de diversidad de la viticultura argentina en los últimos años, que le ha dado nueva vitalidad e interés a nuestra oferta, está relacionada con el descubrimiento de estos nuevos terroir, en particular Altamira y Gualtallari, capaces de producir vinos con una firma única y original.